claroscuro
La mañana me retiene
en una expectativa de luces y sombras,
de medias verdades y medias mentiras.
Las nubes me decían en secreto
que debía renunciar a establecer un orden
y aceptar sin condiciones el velo esquivo del día,
como una danza.
Danzar con el día, amor,
con sus luces y con sus sombras,
con sus medias verdades y sus medias mentiras.
Había que levantar la mirada
y salir de la trampa de consumirse en uno mismo,
había que levantar la mirada, amor,
y danzar con el día.