me enseñaste a amar como las bestias
Me enseñaste a amar como las bestias
con fuerza y con rabia
Me acostumbré a tu boca
que a mordidas arrancaba trozos de mi carne
Cuidé mi sangre para calmar tu sed
en las noches de plenilunio
Amé el dolor con que tus garras
dibujaron signos en mi piel
Fuiste tigre sobre mi cuerpo
y me enseñaste a amar
como se aman las fieras
con todo y por nada