programa
I
Recuerda, clara y lentamente, el agua.
Escucha al pájaro:
¿canta apenas su miedo
o demuestra esperanza?
Llega a la rosa y piensa en ella.
No te preocupe el hombre.
El se basta:
a solas
prepara su cuchillo.
II
Mira, sin olvidar fatalidades,
la creciente, mas disminuida, especie.
Anclate en lo que tantos desdeñan,
discreta ignora lo que mundo busca,
para así transitar, ya sin enfado,
tu bandera sin viento que desciende.
III
Abre los ojos
a cada parcela de mundo,
brotes de encino o rostro apático.
Una vez más quedarás deslumbrada
o buscarás tus culpas en el aire:
todavía eres presa de la vida.