País Poema - Autores

ida vitale

milagros naturales

En la Noche Holland Park,
un fantasma blanquísimo
—arterías de las últimas artes—
danza sin huesos
contra un fondo violento,
acorde con sonidos que no escucho.
Y nada extraña
si abres ojos de aceptación
a lo que venga.
¿Acaso no es milagro
que en el día, en este mismo sitio,
vengan los petirrojos
a comer en las manos?
¿Qué éstas mismas existan,
bien dispuestas?
¿O la cola con que se pavonea
el pavo real narciso
ante nosotros que, al estarlo mirando,
milagreamos?