un día excesivamente nítido
Un día excesivamente nítido,
día en que daban ganas de haber trabajado mucho
para no trabajar nada durante él,
entreví, como una carretera por entre los árboles,
lo que quizá sea el Gran Secreto,
aquel Gran Misterio de que hablan los falsos poetas.
Vi que no hay Naturaleza,
que la Naturaleza no existe,
que hay montes, valles, llanos,
que hay árboles, flores, hierbas,
que hay ríos y piedras,
pero que no hay un todo al que esto pertenezca,
que un conjunto real y verdadero
es una enfermedad de nuestras ideas.
La Naturaleza es partes sin un todo.
Esto es tal vez ese misterio del que hablan.
Fue esto lo que sin pensar ni parar mientes,
acerté que debía ser la verdad
que todos andan encontrando y no encuentran,
y que sólo yo, porque no fui a encontrarlo, encontré.