tenía algunas cosas que llamaba mías
Tenía algunas cosas que llamaba mías –
y Dios, que las llamaba de Él,
hasta que ahora un rival reclamo
turbó estas amistades.
La propiedad, mi jardín,
habiéndolo sembrado con cuidado,
Él reclama la hermosa parcela
y manda allá al alguacil.
El rango de las partes
prohíbe publicidad,
pero la justicia es más sublime
que las armas o el linaje.
Iniciaré una demanda –
reivindicaré la ley –
¡Jehová! ¡Escoge tu consejo
yo me quedo con el matorral!