cuántas veces estos humildes pies han podido tropezar
Cuántas veces estos humildes pies han podido tropezar –
sólo la amordazada boca puede decirlo –
ensaya – de mover este horrible remache –
ensaya – si puedes ¡levanta las aldabas de acero!
acaricia la fría frente – tantas veces ardiente –
levanta – si lo quieres – el desganado pelo –
palpa los adamantinos dedos
nunca un dedal – ya – usarán –
zumba la tediosa mosca – en la ventana del cuarto –
valiente – brilla el sol a través del moteado vidrio –
atrevidas – se mecen las telarañas del cielo raso
¡ama de casa indolente – entre margaritas – yace!