un puñado de estaciones
Se empiezan a notar los años, sobre todo acumulados alrededor de los ojos que han visto, llorado, pestañeado y soñado tantas cosas.
Se notan las ojeras de las noches mal dormidas, las carcajadas más profundas.
Se nota la vida.
Hoy hablaba sobre la eficacia o no de las cremas en la piel y, aunque siempre seré una defensora de cuidarla con mimo, creo que la risa es el cosmético desconocido.
Que nos lluevan encima muchas primaveras como esta. Que nos caigan inviernos como el pasado. Que nos maduren veranos como el que nos espera. Del otoño ya hablaremos cuando hayamos superado todo esto.