¿hay trato?
Querida Elísabet:
Ya va quedando menos para tu cumpleaños y llevo días dándole vueltas a algo.
¿Te acuerdas de esa foto de cuando tenías veinte años que rompiste? Salías en biquini y odiabas (ODIABAS) mirarte con tan poca ropa. Si tuvieras la oportunidad de ver esa foto hoy en día, seguramente te parecería que estabas genial y mirarías a aquella Elísabet con envidia y una pizca de decepción; ay, querida, con cuántas tonterías te torturaste, qué precioso tiempo perdiste avergonzándote de tus muslos, tu espalda, tu culo, tus brazos… Así que ahora que vas a cumplir algunos más, tengo un propósito para ti: disfruta, ríete hasta que te la sude la papada que te sale en las fotos, mírate al espejo y di «Ale, a petar el molómetro» y pisa con fuerza en la calle, aunque te rocen los muslos. ¿Sabes por qué deberías hacerlo? Para no ver una foto tuya de ahora dentro de veinte años y pensar de nuevo… «Ay, querida, con cuántas tonterías te torturaste, qué precioso tiempo perdiste». ¿Hay trato?