según recuerdo
Según recuerdo, hubo gongs que resonaban
en el aire hasta el frenesí; hubo campanas,
cuyo estrépito se esparció como los gritos furiosos
de monstruos metálicos que vociferaban cantos estridentes.
Según recuerdo, hubo pinzas de fuego
que me cortaron la carne, y fui atado por encantamientos
de hechiceros lunares; mil infiernos hubiesen sido mejores
que sus horribles y cuidadosas injusticias.
Según recuerdo, en mi agonía,
rogué a los dioses que me salvaran de mi dolor;
entonces oí un sonido, como de una cosa llena alegría,
y golpeando en las recámaras de mi cerebro
la respuesta llegó antes de convertirme en arcilla:
porque el silencio en el silencio desaparece.