bolivar y sucre, esquina
Cada mañana,
es tu puerta,
es tu ventana.
Me falta el olor a humedad en tu ropa
y la cama que me hacía doler la espalda,
las cucarachas,
la "r" de cartón que colgaba de la pared,
la cortina negra,
La doble cerradura;
Me falta la barba y el bigote,
los pupilentes azules,
los zapatos rotos,
la chaqueta desteñida,
el café,
el chocolate,
el vodka,
las papitas,
-Me falta el Italiano-