Me identifico con la luna
con esa solitaria estancia
y su desprendida energía
que acompaña a miles de vidas.
Su presencia conecta directamente
con mi yo más protegido…
¡El corazón!
Y aunque pueda causar risa
una apacible sensación consigue
abrazarme y susurrarme...
¡No estás sola!
¿Cómo puede reconfortar tanto
esa imaginaria sonrisa?
¿Cómo puede ser la calma
que devuelve la sensatez?
Contenedor:
De mis rabias,
lágrimas y alegrías.
Un simple satélite alejado
¡Qué absurdo! Comentarán.
Pero es mi referente vital,
mi sanadora luz.
Solitaria e influyente.
¡Presente siempre!
¿Sincronía? Quizás,
¡Pero es una realidad!