Dejo que mi alma
se inspire con la luna.
A ella le susurro mis pesares
le relato nuestros momentos…
Y ésta despedida que quema,
que me invade de tristeza.
Dejo que mi alma…
Se inspire con la luna.
Dejo que se marche con ella.
Se aleje.
Empequeñezco.
Me ahogo.
Mis gritos…
Asfixiados,
Disimulados en la penumbra
de su existir.
buscan consuelo.
La noche es mi cómplice,
mi muda consejera.
¡Jamás regresará!
¡Jamás regresaré!
Dejo que mi alma
se inspire con la luna.
Dejo que se evada
se recargue de la energía
que te fuiste llevando.
Intento comprender.
Encontrar las palabras,
la puerta que me libere o me aislé
de cuanto pienso y siento.
Miro la luna.
Todo fue…
Una nota confusa
Difusa, una fuga.
De un pentagrama
con una difícil escala,
al que le pusimos alas.
Un solo, a dos manos,
con cada nota, era evidente
que nos íbamos bifurcando.
Dejo que mi alma…
Se inspire con la luna,
a ella le susurro mis pesares.
Le relato nuestros momentos.
Y esta despedida
Que me quema
Que me invade de tristeza.