la esperanza y el mar
La esperanza puede ser infinita como el mar; dulcifica el carácter, como aquel, con sus olas lamiendo la ruda tierra. La esperanza es el espejo del amor cuando escucha que le gusta el mar. Sólo espero que no se disguste al contemplar el mar infinito, y a este pobre y cansado corazón en proa hacia el horizonte. La esperanza es infinita, como lo es el pensamiento; y es ciega, como la propia vida.