infinito
Anhelo de infinito y sabor cósmico de una razón encerrada entre frágiles paredes, visión fantasmal del todo azul y verde, de errados y sutiles mundos inacabados que habitan el dulce cáliz de lo amarillo eterno. Un dios larvado vibra al son de los tumultos y cierra los ojos al paso de sus cándidos hermanos, barriendo con flores de planetas la senda del futuro. El tiempo, en bailes, acaramelado de desenfreno, cita a los magos del mundo hiperbólico para lanzar lúgubres hechizos atemperados.