fantasías
Vida, despertar, magia y luz, sostén en el aliento de lo posible. Muerte, adiós, verdad y caos, espada invencible clavada en el vientre. ¿Qué elegir?, ¡oh musa!, si eres tan fría como el desdén divino, si de tus ojos, la risa contenida, depara al futuro lágrimas de roca. ¿Qué hacer?, ¡oh reina!, si mi ser insatisfecho volverá a fijar la mirada y a soñar, allá, nuevas locuras. Que decida el viento, que la luz aliente el paso del tiempo; que, al fin, la suerte dicte al furor de su tristeza.