País Poema

Autores

alvaro valiño lópez

anteojos de carne

Tus anteojos de carne me enamoran, como enamora la luna a la enorme Tierra, esferas perfectas que dan un paseo por los informes recovecos de mi mente. Basta una mirada, y el Sol, y su luz, para que un halo de recuerdos dulces riegue mi memoria marchita de años y sesguen mis manos contra tu horizonte. No hay prisa, no hay prisa, avanzo certero, pues tan infinito es el mundo como tu carne, que no palidece ante los impulsos de mi cuerpo entero contra tus ropajes. La brisa de hoy será nocturno huracán, entreverado como el baile de tus cristales, que nutren el cielo de tibios pecados y contemplan azules tu prístino vientre.