País Poema - Autores

alma phillip

donde el sentimiento asfixia

Mi corazón no tiene quien le escriba
todas las mañanas lo llevo al muelle
a ver pasar los barcos
mientras en el horizonte se escucha
sordo mugir de sirena al exilio.
Y ninguna carta…
ni siquiera una paloma mensajera
“Es la burocracia
también aquí”, le digo.
Trato de convencerlo pero no entiende
piensa en las palabras que no llegan
aquellas que una vez le prometieron.
Guarda muy bien entre algodones
una imagen oculta en su memoria;
una granada que no estalló en su arremetida.
En el asiento de junto
un marinero canta una canción vieja
mi corazón derrama gotas de sal
que se endurecen en el suelo.
Me pide que alimente a los pelícanos
porque sangran de la bolsa de su pico
los hijos que al tomar el alimento
la destrozan, inconscientes.
“He ahí el amor”, señala
viéndolos comer su escaso pan de lágrimas.