del tiempo y otras preguntas
El tiempo es experiencia amarga
y la mente la espalda
que fustiga con su látigo de miedo.
Del otro lado del mundo está
Dios y nada.
De este la humanidad
y su fluir inacabable.
En Dios no hay tiempo
pero su creación avanza
y a la idea de Él
le da sentido.
Aquí desde nuestra persistencia
existe un ayer
que considerará al mañana
y un péndulo que pone números
al cándido pulsar del corazón.
¿Qué argamasa existe entre Dios
y tiempo?
¿En que se entretenía Él
cuando no existía tiempo?
¿Por qué el hombre, que comienza y acaba
con el tiempo,
se pregunta todo esto sin respuesta?