del apocalipsis en la calle
Irrumpen los cuatro motores
hay conmoción en el cruce.
Jinetes de cuero negro
cadenas a la cintura
calaveras en los bíceps
fusión de hombres y máquinas
toque de queda al silencio.
Un pequeño se estremece tras las faldas de su madre
transeúntes sin resuello
una bocina a lo lejos
de pronto viene la luz verde
revuelta con el estruendo
se talla uno los ojos
azufre y humo en la calle.
La vida sigue en escena
el fin del mundo ha sido pospuesto.