de manzanas y héroes
Debajo de mi falda existe un edén prohibido
en cualquier estación del año
caminarás por él si eres hombre
dispuesto a comerte la manzana y su veneno.
Mi invitación se debe a que te extraño
y porque quiero que rectifiques aquello que una vez has pronunciado:
“Señor, la mujer que me diste me ha tentado y he comido”
No me juzgues un ángel embaucador
ni un milagro que pasa de largo
soy simplemente una mujer
que ha nacido de tu costilla, héroe.