de la estrategia de los dedos
Apoyo mi cabeza en tu pecho desnudo
y mis dedos juegan con el vello del tórax
las uñas se entierran en la piel
y hasta mi lengua es invitada al juego.
El anular quiere anillo de bodas
se enrolla en el pelo formando rizos apretados
el índice cien veces dibuja el círculo de tu ombligo.
Tu torso, plano místico,
comparte conmigo su amplitud gentil.
Al fin mi mano
serpiente helada
repta toda completa
hacia el calor del Sur.