País Poema - Autores

alma phillip

de cómo el amor puede llegar a convertirse en simbiosis

Yo fui una vez helado de chocolate
con cerezas, crema chantilly, almendras y otras cosas
que las papilas de mi lengua enamorada
degustaban en profundos dentros.
Una tarde
de esas que llegan como espada
llegaste tú con tu belleza a cuestas
goloso con hambre y sin remedio,
sorbiste como niño de pecho
mi yo particular, entero;
chocolate, cerezas, crema chantilly, almendras y otras cosas.
Disfruté sin rechazar nada
lo negro, más negro de mis pensamientos
lo blanco, más blanco de mis plaquetas
el débil latir del pulso, la arritmia,
la parte más animal del ser humano
mis huesos desocupados de sustancia
a punto del mal de Parkinson, difteria, tifus, y otras cosas,
hasta el día final en que de rodillas en el piso
pronuncié tu nombre
y volviendo la cabeza, pregunté: “¿Quién le llama?”