País Poema - Autores

alfonso reyes

minuta

Pero cenemos Inés
Si te parece primero
BALTASAR DEL ALCÁZAR
EPÍGRAFE
Entre las opacas sombras
y opacidades espesas
que el soto formaba de olmos
y la noche de tinieblas
se ocultaba una cuadrada
limpia y olorosa mesa
a lo italiano curiosa
a lo español opulenta
DON JUAN RUIZ DE ALARCÓN Y MENDOZA
La verdad sospechosa
***
I
LOA DE LA COCINERA
El vecino y la vecina
el ahorro semanal
el honor de la Cocina
la tradición nacional
Hoy es cuando la raqueta
hoy es cuando las machoides
el afán de la silueta
y el mito de las tiroides
Edad pálida y enjuta
quién come y bebe hoy en día
—de la abolida minuta
oíd la filosofía
II
APERITIVO
Colaboración exquisita
de la señora y del señor
funde el hielo de la visita
el copetín del buen humor
III
ENTREMESES
Cuadrilátero . .rombo . .disco
C.G.S. . .Ley Decimal
la sal proterva del marisco
y la casta . .del vegetal
IV
BODEGÓN
(Décima primera)
“Aquí tengo destas costas
por cuantas desiertas playas
descubren las atalayas
con sus fuegos y sus postas
las centollas y langostas
sabogas ostias tortugas
verderoles y lampugas
que comerás con toronjas
apretando como a esponjas
sus mal formadas verrugas”
LOPE DE VEGA
El peregrino en su patria
V
JARDÍN DE AGOSTO
(Una cesta de flores)
“… Una legítima cesta de flores de pleno estío tendrá que tomar la naturaleza misma de sus plantas ese aspecto polvoriento, vencido y palidecido de calor que todas las cosas deben ofrecer en este instante.
”Tal el que reviste el primer arriate de la derecha, según se entra al Parque de la Muette por la Avenida de la Reina Hortensia.
”La laxitud entera de la hora está expresada por la Centaurea Candidissima, follaje pálido y mate, casi blanquecino de polvo y descuidadamente igual en las dos caras rugosas de la hoja. Todo el efecto de la cesta dependerá de esta planta y de otra: la Obelia Erinens que, seca y delicada, con sus florecillas de un azul duro, va a perderse, por entre los intersticios de la verdura oval, hacia la cima de la colinilla. Tono principal: empañado. Ahora, reavivarlo: algunas manchas, bruscas y sencillamente rojas y de fuego, son necesarias. He aquí el Pelargonium Diogenes (rojo) cuyos cinco pétalos consumidos y algo deshechos también dejan sitio a la hoja del Coleus, primor de Vilmore, vinosa y verde y como herida ya de otoño. Todo esto, amontonado sin un dibujo preciso, encuentra una armonía que se produce sola y que desafía, hábilmente ornada de sus tintes, los mediodías y siestas de agosto.”
STÉPHANE MALLARMÉ
En su revista La Última Moda
VI
EL PAN EN LA SERVILLETA
Qué paloma qué . .cotovía
sobre el mantel sabe anidar
y deja tibio todavía
el huevecillo singular
Encarrujado el lino esconde
o bien plegado en alcatraz
el misterio de harina donde
la ley de Dios germina en paz
Oh paloma . .Oh cotovía
nunca faltes donde yo estoy
El pan nuestro de cada día
dánosle hoy
VII
SOPA
… Entre los pucheros anda el Señor…
SANTA TERESA
En buen romance casero
de verdura y de calor
con los brazos remangados
me siento a la mesa yo
Tierra terrena terruño
del fondo del corazón
Bien haya el caldo y bien haya
la madre que lo parió
VIII
PLATITO DE ALMENDRAS
(Décima segunda)
Al huésped que se concentra
siempre tu piedad le acuda
oh cápsula diminuta
de plata para la almendra
Como se rompe la hembra
o abre la reja el terrón
entra el diente de rondón
hasta la pulpa cautiva
La sal llama la saliva
y ésta . .la conversación
IX
JEREZ
Dedalito de gualda que
incita . .escalda
“Entre pecho y espalda”
que escalda . .incita
Ay que si escalda
suena la campanita
de la Giralda
X
REMINISCENCIA
“Empezó primero el coro
de chirimías . .Tras ellas
el de las vihuelas de arco
sonó en la segunda tienda
Salieron con suavidad
las flautas . .de la tercera
y en la cuarta cuatro voces
con guitarras y arpas suenan”
RUIZ DE ALARCÓN
XI
PESCADO
Si “los moluscos reminiscencias de mujeres”
y unos y otras la radioactividad dormida
los peces . .el amarga espuma de Citeres
y el aroma de cuando comenzaba la vida
XII
VINO BLANCO
Piensan que la rubia es menos mujer
que beber del blanco es menos beber
Para error tan craso
burla y punto omiso
Mas . . .oh vino blanco . . .salta
[del vaso
Lo mejor que puedes hacer
Es derramarte en el jugo del guiso
XIII
CARNE
La cercenada gloria de San Juan
los astutos colmillos de Caín
Héroes . . .Napoleón y Calibán
Sitios . . .Wagram . . .Bailén . . .Verdún . . .Junín
XIV
MADUREZ
(Escolio de un caballero a su vecina de la izquierda)
—Me estoy pasando del Burdeos al Borgoña
Si me estaré volviendo romántico
“yo que siempre de los novios me reí”
XV
VINO TINTO
Fui general de airón y charretera
tizón de amores y trueno de alarmas
lancé . . .estentóreo . . .por la carretera
frente a Château Lafite
PRESENTEN… ARMAS
XVI
AVES
… algún palomino de añadidura los domingos…
CERVANTES
De torcaz o de “pularda”
que ahora se llama así
o de cualque perdiz parda
rastreada por ahí
y hasta de la altiva Juno
el pavón
en trufa y tufo oportuno
o mechado de jamón
sean por siempre mi ayuno
y mi parva colación
Que . . .como tengo al Físico abolido
me alivian el humor y la desgana
tierno el pavón de nueces imbuído
y el pollo con regusto de avellana
Oh Museo Flamenco reducido
cuando no en salsa mola mexicana
Y negra pierna o cándida pechuga
el vino empapa lo que el pan enjuga
XVII
LEGUMBRES
Dice aquél . . .—Si el amor tiene espinas
eso es ley de las flores más finas
—Mas por qué la amistad —dice ésta—
si es tan sólo legumbre modesta
XVIII
APLOMO
(Escolio de otro caballero a su vecina de la derecha)
—Comienzan por decirme . . .Tengo las manos frías
Yo lo compruebo . . .y
SIEMPRE
sé que van a ser mías
XIX
ENSALADA
Lechuga . . .tomate . . .escarola
cebolla honesta y ajo vil
de generoso aceite un ola
y náufragos de perejil
Rábano de alcanfor y almagre
y pimiento de bermellón
y al desorbitado vinagre
preferid el cuerdo limón
XX
QUESO
… muchos quesuelos friscos
que dan de las espuelas a los vinos bien tintos
ARCIPRESTE DE HITA
A la ida y a la vuelta
ciudadano campesino
tienes la moral tan suelta
que no pierdes el camino
Síntesis de polo a polo
vulgaridad refinada
—Yo siempre con mermelada
—Y yo con vino
—Y yo . . .solo
XXI
RONDEL DE LOS POZOS DE NIEVE
PERO MEJÍA siglo xvi los cita en sus “Diálogos” Eran populares al principio del xvii con PEDRO CHARQUIAS De aquí nuestros helados
De alfónsigo . . .es decir pistacho
sinople y gualda las colores
y el frío cuaja otros sabores
regaliz y kummel borracho
Es mejor cortar sin empacho
donde están los gajos mejores
de alfónsigo . . .es decir pistacho
sinople y gualda las colores
Cedan las bodas de Camacho
y cedan las telas mayores
del Veronés y otros pintores
al fausto del frío pistacho
sinople y gualda las colores
XXII
FRUTAS Y CONFITURAS
De la cesta y del pote
hermanas enemigas
carmín de las mejillas
palomas del escote
Rousseau y el mito griego
la fresca y la jugosa
Ridícula Preciosa
la que ha llorado al fuego
Cansagren los manteles
en lienzo de pintura
las que han vivido en una
constancia de pinceles
XXIII
AMOR
(Secreto de una dama a otro vecino de la derecha)
Y cuando ya lo tengas todo
desaparecerás . . .de modo
que en la liga . . .que no te enrede
ni una sola pluma se quede
Deja tu cigarro encendido
yo entenderé que ya te has ido
XXIV
DE OTROS POSTRES Y GOLOSINAS
“El celestial humor recién cuajado
que la almendra guardó entre verde y seca
en blanca mimbre se lo puso al lado
y un copo . . .en verdes juncos . . .de manteca
En breve corcho pero bien labrado
un rubio hijo de una encina hueca
dulcísimo panal . . .a cuya cera
su néctar vinculó la Primavera”
GÓNGORA
Fábula de Polifemo y Galatea
XXV
BOMBONERA
Gloria y punzada minúscula
en cualquier tiempo que sea
cuando el electrón de azúcar
el hígado bombardea
XXVI
CHAMPAÑA
Jabón por lo leve
tinta porque escribe
hada porque vive
mientras se le bebe
Si de aquél la espuma
de ésta el sabor
de estotra la bruma
de sueño y fulgor
Ahora del tango
ayer del cancán
a fe que se dan
las flores en fango
Pecheras ahitas
y suspiros del arco y la cuerda
Perlas margaritas
para los animales de cerda
XXVII
RUIDO EN LAS COCINAS
1
(Murmura el marmitón)
Celebridad . . .Qué disparate
aquí todo lo iguala el trillo
venga la paciencia y nos mate
mientras cuelo por el gaznate
el vinillo agrillo y ralillo
2
(Dice . . . entre las fregonas . . . el pinche escéptico
de Madrid)
Lo dijo el sabio Cendubete
son las hembras demonios malos
para vivir de rechupete
mojar en riojano y clarete
el reverendo Cantimpalos
3
(La vieja al fuego . . . que no hace nada . . . concluye)
“… Tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas
y quien las dulces patrañas
del Rey que rabió me cuente
y ríase la gente”
GÓNGORA
XXVIII
BRINDIS
Tín-tín-tín
Llegó la fecha . . . y tus amigos
te ven despojarte de años
como de erizos los castaños
y como la higuera de higos
Tiende tu boca a nuestro afán
tu boca . . . —dice Mallarmé—
“Où la nature prend le soin
de te rajeunir d’une année”
XXIX
SOBREMESA
(Historia de enredo)
—Con permiso de las faldas
voy a comenzar un cuento
el final . . . si no lo acabo
buscadlo en El Patrañuelo
En la noble Alejandría
y las dos a un mismo tiempo
dos vecinas retoñaron
cada una su renuevo
De una nodriza del campo
se criaron a los pechos
y crecían tan iguales
que los juzgaban gemelos
La gente para llamarlos
les llamó Los Tolomeos
Uno tenía una hermana
ella jugaba con ellos
Sólo por las vestiduras
acertaba a conocerlos
Si ellos cambiaban los trajes
válgame Dios cuánto enredo
… Las “bellaquerías” . . . Góngora
y todo lo que sabemos…
No me atrevo con la historia
punto final . . . No me atrevo
XXX
SOBREMESA
(Historia de caza)
—De ésta se olvidó Tomoneda
en su Alivio de Caminantes
Era un Doctor . . . nadie se ofenda
de aquellos que se usaban antes
El Doctor se iba de caza
luciendo calzas de gamuza
perro y hurón . . . cuerno y compañía
y en el gorro la airosa pluma
—Cata la liebre . . . la raposa—
gritaban los ojeadores
pero a la escopeta doctora
le fallaban los perdigones
De súbito un grito que anuncia
—Cata el enfermo . . . cata el cliente—
De esta vez el Galeno apunta
y deja tendido al paciente.
XXXI
SOBREMESA
(Evocación de madame de Staël)
Llora la dama su destierro
Bonaparte hincó la centella
pero fue su más grande yerro
fulminar la tertulia aquella…
Acometía el Rey de Espadas
a la Dama de Corazón
que llora lágrimas cansadas
huérfana de conversación
Charla . . . El último rendimiento
el arte prima y soberana
No hay otra flor . . . la flor de aliento
y el tallo de la voz humana
XXXII
CAFÉ
(Décima tercera)
Cuentan que con filtro igual
y con idéntico tueste
y untando . . . porque más cueste
el butiro candeal
lo que uno acierta mal
otro a derechas lo acierta
y que si a unos despierta
a otros rinde el café—
guerrero árabe que
corre su pólvora incierta
XXXIII
LICORES
Alegoría de blasones
y de banderas nacionales
En barquitos de pabellones
da sus armamentos iguales
la Sociedad de las Naciones
Quinta-especia de sensaciones
ronda de aromas espectrales
mentas . . . cacaos . . . y limones
Deshechos en inhalaciones
los apetitos vegetales
El sumiller tasa el licor
El engaño de los espejos
hace de multiplicador
y Marconi enciende de lejos
los cien globitos de color
XXXIV
TABACO
(Traducción de STÉPHANE MALLARMÉ)
Toda el alma resumida
cuando . . . lenta . . . la consumo
entre cada rueda de humo
en otra rueda abolida
El cigarro dice luego
por poco que arda a conciencia
La ceniza es decadencia
del claro beso de fuego
Tal el coro de leyendas
hasta tu labio aletea
Si has de empezar . . . suelta en prendas
lo vil . . . por real que sea
Lo muy preciso tritura
tu vaga literatura
XXXV
POLOS DEL EXCESO
(Pequeñas décimas . . . . . . Grandes remedios)
I
Hora ceniza . . . Y se pega
la lengua en el paladar
cuando sabe a rejalgar
la acidez que nos anega
Como un cuchillo juega
por la entraña el acre flato,
y el doliente timorato
disimula y secretea
pidiendo la panacea,
pidiendo el bicarbonato
II
Otra . . . tan menesterosa
feligrés de la aspirina
reclama a la medicina
lo que a la higiene no osa
Traga el botón presurosa
y es prestidigitación
el agua que en un rincón
apura con ligereza
porque es tabú la cabeza
en cena de invitación
XXXVI
CASI BALADA DE LA SED
(Media noche)
Giran las puertas . . . Empezó la marcha
de los lacayos de cola y pechera
Juegan al corro las copas de escarcha
cambia de oficio la rubia ponchera
Cuando rebaña ya la faltriquera
el campeón de las conversaciones
y pasa un ángel . . . y la sed asalta
Escocia surte su fervor de malta
y el trópico naranjas y limones
Una cortina que el viento menea
al entornado balcón se solaza
y que lo cierren otra vez . . . no sea—
y otra vez el bullicio y la algaraza
Oh piedades de árnica y linaza
para las intestinas contusiones
Trago que al par que domestica exalta
Escocia surte su fervor de malta
y el trópico naranjas y limones
ENVÍO
Príncipe . . . Nada sobra y nada falta
Se van apaciguando los salones
Ya ni en la soda la burbuja salta
ni Escocia surte su fervor de malta
ni el trópico naranjas y limones
XXXVII
VESTUARIO
(Ideas de fatiga)
No es ilícito soltar
el grifo al alma un momento
Neblina de pensamiento
que nos cura de pensar
Fácil divagar así
Ficha . . . símbolo . . . moneda
vale un sombrero de seda
la cifra que traigo aquí
Miren la fuerza que ata
un talismán de cartón
De armiño nutria y visón
sendos ejércitos mata
… Por ensalmo se despeja
de repente la neblina
Suena sobre la bandeja
el timbre de la propina
XXXVIII
DESPEDIDA
“Ya los caballos están
viendo que salir procuras
probando las herraduras
en las guijas del zaguán”
ALARCÓN
XXXIX
ORACIÓN
(Estampa popular)
Baile en mi fogón
San Pascual Bailón
Oiga mi oración
mi santo patrón
Era por media mañana
y era . . . en el huerto . . . Pascual
que si fregaba la loza
o lavaba el delantal
Las monjas . . . a sus oficios
ocupadas en rezar
y el cocinero sonríe
porque oye un ave trinar
Pronto vuelve el cocinero
que era tiempo de guisar
Se hace cruces . . . y no encuentra
la cocina conventual
Ay que pasaron cien años
en ese instante fatal
y hoy en vez del monasterio
hay un cuartel militar
Cocinero cocinero
que en vino de consagrar
emborrachas y cocinas
la fritanga espiritual
Santo de la Eucaristía
que saltas ázimo el pan
en el boliche o balero
del copón trascendental
y en la sazón absoluta
—sin azúcar y sin sal—
haces que el manar más pobre
sea el más rico manjar
Tú que en la mesa de Pedro
con la paloma de Juan
mechas el guiso-Manuel
de tu cordero . . . Pascual
Cocinero . . . cocinero
te olvidas de cocinar
Un ave cantaba . . . y todo
se te iba en escuchar
Pasaban meses y años
y tú no volvías más
De fijo los caminantes
se asombraban de mirar
al que . . . en mandil y bonete
cándida estatua de sal
ya casi echabas raíces
de tanta inmovilidad
creciéndole por los suelos
aquella barba caudal
Cocinero . . . cocinero
de ti nos vino este mal
Arréglatelas ahora
para hacernos perdonar
El diecisiete de mayo
dicen que es día fatal
Los que en tal fecha nacieren
nacidos en día tal
creen que les habla el cielo
cada vez que oyen cantar
se olvidan de sus provechos
dejan su casa y lugar
de su nombre no se acuerdan
Qué se habían de acordar
cuando canta para ellos
el pájaro celestial
Baile en mi fogón
San Pascual Bailón
Oiga mi oración
mi santo patrón
y de mis pecados
me dé remisión
…Hecha es la cena
Levántense los manteles
ALCÁZAR
NOTA SOBRE SAN PASCUAL BAILÓN
La mejor hagiografía consulta la leyenda en labios del pueblo, sin pretender apurarla demasiado. Así crece la vida sobrenatural de los Santos: ya que no realidad histórica, folklore a lo divino, flor indecisa de todas las imaginaciones. Acaso la vida de un elegido se contamina o confunde con la de otro. Los tratadistas confiesan ignorar las razones que pueden hacer de San Pascual algo como un celeste mayordomo de casa y boca o Santo Varón del Trinchante y Cuchillo. ¡Como si no vieran que el mayor cocinero es el que adereza y sirve, en el sacrificio de la misa, el pan sagrado! Porque San Pascual es, por antonomasia, el Santo de la Eucaristía. ¡Qué más da! El San Pascual que me enseñaron de niño gentes humildes y sencillas —un San Pascual con sus ribetes de Rip Van Winkle y “cocinero antes que fraile”— es más eficaz a manera de virtud del alma que el verdadero hijo de Martín Bailón e Isabel Jubera, nacido en Torrehermosa, provincia cesaraugustana, el 17 de mayo de 1540.