País Poema - Autores

alfonso reyes

los pavos de susana

Coeo, coeo.
Vuelan por el aire flechas del deseo.
Aura de mañana, tiempo de recreo.
Tiemblan mariposas, pero no las veo.
Coeo, coeo.
Me dicen amores, pero no los creo.
(En el aire flotan guirnaldas de rimas,
y hay un palpitar de incierto deseo,
como si el jardín —granadas y limas—,
como si el estanque, cuando te aproximas,
soltaran, al verte, como un centelleo.)
Coeo, coeo.
Me dicen amores, pero no los creo.
Aura de mañana, tiempo de recreo.
Siento que me siguen palabras canoras;
oigo que me llaman, pero a nadie veo;
pienso que me acechan, hay un cuchicheo;
y hasta el abanico que sopla las horas
late vagamente como un aleteo.
Coeo, coeo.
Me dicen amores, pero no los creo.
(Y te abandonabas, Susana, al mareo
de atraer los ojos y hurtar el deseo.
—¡Ay, celosas rabias! La pierdo y la veo—.
Y, entre desazones, el ave Linceo
sangra de canción como de puñal
—Coeo, coeo—…
Y, ante la explosión de pudores rojos,
se estremece toda de ser toda ojos
y beber tan hondo tu imagen total.)