TAN bien
como se aman los tontos,
como van al parque y comen pipas,
como llegan los domingos sin que nadie los llame
una y otra vez,
está esto de ser joven y de no pasar hambre,
de que mamá y papá nos regalen cosas por Navidad
y de que no entre frío por las ventanas.
Porque Hemingway decía que era pobre y era mentira,
y también es mentira que los marineros amen el mar
o que los payasos no quieran tener casa.
Y que nadie lo niegue.