ustedes, la oscuridad
Vienen arañando desde el otro lado
de un interminable mar de sangre
Los imperturbables recuerdos
y el espíritu sojuzgado, no vencido,
arrastran sus vivencias
que se dejan sentir en lastimeros latidos
Su conciencia, mil veces recriminada
por los arrepentimientos
la cobardía y las omisiones.
Por las verdades atragantadas
en cientos de gargantas resecas
La desesperación se ahoga
en balbuceos ininteligibles
de desconfianza y desengaños.
Mil improperios pugnan por emerger
a sabiendas que los recibirá la indiferencia
Uds. la oscuridad, maldita e infame
Dueños de la paz que agoniza
Amos del hambre y los apocalipsis
Señores del terror y el miedo
Dioses de la vida y de la muerte
Dictadores encarnados en los abismos
Bozales implacables del silencio
Exterminadores de la libertad
La inevitable luz que ha de brillar esplendorosa
será vuestra desdicha y perdición...