un año terrible el 2010
(y no solo para México)
Termina un año terrible, tan violento
que de triste amargura me conduelo
pidiendo con fervor en mis adentros
un nuevo amanecer sin desconsuelo
Cuánto dolor y muerte, cuanto duelo
parece sin final esta negrura.
Olvidada ha quedado la ternura
y el amor emigró hacia otro cielo
Aunque no quieran ser de mal agüero
mis palabras no tienen esperanza.
Sabido es, perdida la confianza
el hombre habrá de retomar sus fueros
Para volver a ser el dueño de su vida
sin que le pidan mochada los cabrones
que con la usual amenaza o con mordida
le pretenden bajar los pantalones
Exigiéndole del sueldo su tajada.
Y aún hay quien no quiere entender
que de plano...nos lleva la chingada
Ciego, ciego... ¡el que no quiere ver!