te pregunto, amiga
Te pregunto amiga, ¿en la ceguera
de un amor aterrador, inconsecuente
no fuiste capaz de ver los nubarrones
el dolor que se colaba a borbotones
entre cada ranura de tu mente?
¿Porqué cerrar los ojos, inconsciente
sabiendo el corazón, como bien sabe
que el tan mentado amor, que no era ello
te engañaba y traicionaba alegremente?
Si acaso alguna vez en tu agonía
creyeras que has perdido la confianza
mira dentro de ti, donde atesoras
fortalecidos jirones de esperanza
Nunca más cerca la luz
al abrirse un capullo
que cuando la negritud
se aparta en un murmullo
De tu lado se encuentra la razón
el afecto solidario, tu familia
la grandeza de tu corazón
y la mano divina que te guía