¿qué sociedad produce esa semilla?
La indiferencia es el mal de nuestros días
La soberbia y la ambición son sus consortes
La maldad e iniquidad están imperando
Ayudados por la sarta de cohortes
De ciertas autoridades corrompidas
No más muertos, aunque esto ya lo he dicho
En tantos y tantos llamados de consciencia
Pero visto está, que la inteligencia
No llegará hasta el alma de esos bichos
De los que matan sin medir las consecuencias
De aquéllos que protegen delincuentes
De los jueces que encarcelan inocentes
Sin mostrar ningún cargo de conciencia
Matar por matar, siendo premisa
Solo la venganza sorda y ciega
Si van por dos, pero cae una docena
¡Total!… la misión ya fue cumplida
¿De dónde provienen seres tan abyectos?
¿Qué sociedad produce esa semilla?
Habrá de hacerse más de una “cosilla”
Para impedir se construyan los cimientos
De una nueva verdad, donde la vida
Valga tanto como un ¡Ay! lanzado al viento
Se gastan los millones en promesas
En armas, para luchas fratricidas
Aunque a muchos les falte la comida
Y jamás haya un pan sobre la mesa
De maestros adolecen las escuelas
De pupitres, de libros, de enseñanza
Sin embargo lanzan miles de alabanzas
Al corrupto sindicato que los vela
Aunque muchos ni llenar puedan la panza
Policías y políticos coludidos
Aparecen, con la gente de la mafia.
Pero a ninguno veremos entre rejas.
¡Por supuesto! ¡Para eso tiene amigos!
¿Qué sociedad produce tal chiquero?
¿Será la fría y completa indiferencia?
Ha de ser tal vez, que la decencia,
hace tiempo es la esclava del dinero
En la tierra Colorada, El Mezquital, Durango, habitado principalmente por Huicholes, Coras y Tepehuanos, al defenderse de un grupo de delincuentes que llegaron armados a molestar, lograron matar a uno, y el que salió a defender, también fue muerto. No conformes, días después se presentaron un grupo de 60 encapuchados (habían huido al monte los habitantes) quemándoles sus casas y vehículos y destruyendo el poblado)