País Poema - Autores

adelfa martín

los trabajadores temporales

Van caminando despacio, como ahogados
bajo el peso de sus enseres más preciados
envueltos en los sueños que forjaron
al acabárseles el sosiego y el trabajo
Van de una tierra a otra, sin descanso
cargando con los niños más pequeños
que en el surco enterrarán el sol ardiente
y la escuelita que nunca conocieron
Siembran allí también las esperanzas
y el hambre que jamás es bien saciada.
También ocultarán alguna lágrima
que con cierto rubor cubra la azada
Los llaman migrantes con desprecio
sin atreverse a mirarlos fijamente
sintiendo que son gente diferente
y que por pobres pagarán su precio
Cuanta iniquidad, cuanta inconsciencia
un submundo donde el hombre se degrada.
Cuantas veces se bebe lo que gana
para olvidar la realidad de su existencia
Para ellos no hay salud, ni buena cama.
En camastros dormirán amontonados
de sol a sol cumplirán su cuota diaria
y con suerte, ahorraran unos centavos
Y así será, con los padres y los hijos,
sin perspectivas distintas para ellos...
¿Hasta cuándo autoridad indiferente
la educación ha de ser un privilegio?
Piensen, por una vez, en esa gente.