la tierra del amor
La ciudad que amo me deslumbra
me enternece y calma mi ansiedad
no quiero ver ni veo... la maldad
aunque lo que digan no me asombra
Quiero ser invisible, indiferente
a los gritos que escucho allá a lo lejos
trato de sonreír al verme en el espejo
evitando que lo oscuro entre en mi mente
Paso la hoja y viene hacia mi encuentro
una nueva vida de paz y de alegría
donde lo cotidiano se llama algarabía
y las tristezas son solo un mal recuerdo
Pareciera que sumida en un sopor
traspasé el velo del oprobio
del dolor, la venganza y el odio
encontrándome en la tierra del amor
Con gigantes alados y sonrientes
protectores de mujeres y ancianos.
Con pequeños tomados de las manos
que bailan sin parar, alegremente
Si es un sueño no quiero despertar
y volver a ese otro mundo de violencia
donde hace tiempo no existe la decencia
ni se sabe distinguir el bien ... del mal