la guerra interminable
Aferrados a las alambradas
que circundan su mundo
y con los ojos secos
observan el mar que otrora
disfrutaron en libertad.
Las cañoneras disparan
amenazantes a sus padres
pescadores,
que intentan, sin lograrlo
ganar su diario sustento
¿Qué tan rápido un niño
se vuelve hombre?
¿Cuánto dolor se necesita
para desafiar al mundo
con una mirada de odio?
La primera lección:
reconocer al enemigo
aprender a enfrentarlo
evadir al francotirador
Memorizar los escondites
Desconfiar de los amigos
aferrarse a una vida
sin lógica, sin futuro
sin esperanzas, sin mañana
Mira los rostros de esos niños
que les horroriza la noche
que les temen a las pesadillas
que duermen entre sobresaltos
Los huérfanos, los mutilados
los quemados, los ciegos.
Abrázalos a todos
fúndelos en tu pecho
bésalos en la frente
Uno por uno, háblales
sonríeles, diles al oído
que perdonen, que olviden
que no guarden rencor…