indígenas de mi tierra
La diferencia marca sus vidas al nacer.
Indeleble se aferra a toda su existencia.
Sus estigmas, la pobreza y la ignorancia.
Al hombro, en un hato, van sus pertenencias
Nunca serán libres aunque ellos lo ignoren
los mantienen ciegos de libros también
se irán olvidando de sus tradiciones
salen de sus pueblos, buscan que comer
Las lenguas maternas pierden por completo
los hijos y nietos dejan de aprender
para parecerse con los otros niños
¡aunque eso jamás vaya a suceder!
Trabajan sus tierras en forma precaria
se van del terruño buscando su bien
pero pierden mucho yéndose p`al norte
dejan las familias, por el oropel
Han sido arrimados a sitios inhóspitos
robaron sus tierras, perdieron la fe
las leyes indígenas poco los protegen
sus rostros cansados les dicen porqué
Pero si le cantan con gran devoción
a la Guadalupe, que les da la mano.
En México se dice, y créelo hermano:
yo no soy católico, soy Guadalupano
Venden sus labores en cualquier esquina
son los explotados de la gran ciudad
las madres trabajan, los niños pidiendo
los hombres, algunos... descansan nomás
Razas increíbles que hacen maravillas
con barro, metales, telas y papel
sus artesanías nos llenan de orgullo
aunque son los gringos quienes pagan bien