el nuevo mundo
Y yo te digo tierra que emerges del mar en calma
he de alcanzarte aunque tus cielos me sean ajenos
eres mi sueño y de los míos, de los hermanos
que se enloquecen en esta otra sin luz ni alma
Futura tierra de nuevas razas, de nuevos hijos
de mil cenzontles cantando alegres a la esperanza
prodiga madre, virgen sin mancha, sin enemigos
a voz en cuello cantan alegres tus alabanzas
los nuevos hombres que sin esfuerzo ya son amigos
Bosques y ríos de aguas tan puras como tus cielos
anidan aves de mil colores y mil sonidos
bullen alegres tus mil estrellas y suaves soles
y puede el águila tejer tranquila su enorme nido
Ahí el futuro se escribe lento, sin egoísmos
con lunas claras y amaneceres con arreboles
brillando el verde en las montañas y los abismos.
Como jardines lucen los prados múltiples flores
Ese mar dulce que nos arroba con su belleza
en cuyas aguas los alimentos encontraremos
toca la orilla acariciando con su tibieza
al nuevo ser que sin soberbia cobijaremos
Otro paisaje, nueva morada, nuevos afanes
seres de paz, sin ambiciones, de amor profundo
hijos alegres, madres felices, hombres gentiles
ha sido hecho... nos llamaremos ¡el nuevo mundo!