el dragón lector
A mandíbula batiente yo reía
con mi nieta que muy seria aseguraba
que de un dragón lector ella sabía
pues cada tarde sus cuentos les contaba
No creía yo en esto… ¡por supuesto!
pues los mayores sabemos de qué hablamos
pero una tarde seguirla decidí y con sorpresa
y el cuerpo descompuesto
Fue con mis propios ojos que yo vi
a un dragón en frente de mi niña
que recostado en una rama y de perfil
leía de su libro - a voz en cuello -
sus cuentos, muy sonriente y muy feliz
Por eso desde ahora he prometido
confiar en los niños y sus sueños
pues solo ellos pueden ver las maravillas
que aún existen... en un mundo sin sentido