País Poema - Autores

adelfa martín

don conejo

Estuvo de coqueta y fastidiosa
subiéndose y bajando de la cama
presumiendo su vestidito rosa
mientras su abuelita la peinaba
No es para tanto decía muy sonriente
y de reojo se miraba en el espejo
a mí me encantaría, si en el batiente
de la entrada, estuviera don conejo
Aquél que compraron no hace mucho
y que desapareció muy misterioso
en el jardín del vecino malacara
que, aunque come bastante, está flacucho
Eso suele decir abue bien bajito
“ese sinvergüenza de seguro
se merendó al pobre don conejo”…
mientras lo mira pasar muy calladito
Niña, niña, mira bien lo que repites
vaya a ser que ese pícaro conejo
se encontró una novia forastera
y se fueron a otras tierras muy felices
Y la niña pensativa y muy callada
mirando el jardín de don flacucho
imagina al recordado don conejo
amoroso papá de una camada