coqueta
No supe cómo fue, pero pasó
que el día que no salió la luna
la niña, de bonita... ¡encandiló!
Aunque nadie creérmelo podía
por qué la niña hermosa sonreía
cuando tímida la luna se escondió
Debe ser porque ella lo sabía
que la luna envidiosa entristecía
al ver como de pronto floreció
Esa niña coqueta y pretenciosa
que al salir el sol del mediodía
opacarlo también se lo pensó…
Pero el astro, rey de reyes y señores
le comprobó con su solo resplandor
que en la belleza no existe competencia
cuando es Dios quien regala su esplendor
Así niña… ya no seas inconsciente
es mejor que valores tu interior
atesora allí belleza eternamente
y repártela generosa alrededor