¡ah muerte!
Tropezamos con los muertos.
Con la muerte generosa
que nos muestra sus mejores galas
Son los ajusticiados
los enterrados vivos
los torturados, los inocentes.
Las mujeres ciegas y temerosas
o los niños indefensos.
Los acribillados en guerras sin sentido
los que pisan minas que allí fueron dejadas
para mutilar a los confiados.
Los que simplemente iban pasando
se divertían en una fiesta
o vestían diferente.
¡Esos idiotas que no tenían nada que hacer
y se les ocurrió salir a la calle!
Unos, son muertos por delincuentes
otros por policías,
y a otros, los matan el odio y la venganza.
Y como eran pocos, apenas 30.000
la naturaleza contagiada y envidiosa
del éxito obtenido, cobra también su cuota
con huracanes, inundaciones
terremotos o tsunamis...
¡Ah muerte trabajadora
que eficiente te has vuelto!
Pasa de largo.
Permíteme ver crecer a mis nietos...