a ti, maestro
No fuiste el primero de la historia
pero si del que mas hemos oído.
Un rebelde, generoso y soñador
que eligió morir como bandido
antes que vendérsele a la escoria
Tu señor, que cobijaste a las mujeres
a las non santas y a los grandes pecadores
que viste con humildad a tus detractores
que entregaste tu vida por los pobres
Ve hacia nosotros, mexicanos
abatidos por armas y por guerras
que nos matan, asesinan y destierran
huyendo de la muerte y del sicario
Míranos con piedad, con indulgencia
aunque no transgredas tu el libre albedrío
tal vez necesitemos tu asistencia
antes de que seamos destruidos
Te devuelvo señor lo que ya es tuyo
ese océano azul que tanto quiero
las montañas, los desiertos, los cenotes
las playas blancas y el Cañón del Sumidero
para que en la eternidad tu los disfrutes
A cambio te pido que ilumines
a tantos ciegos, que han perdido el alma
que jamás duermen, pues ya no tiene calma
persiguiendo, ignorantes, otros fines
No apartes tu mirada de este pueblo
mándales de tu luz a los gobiernos
para que nos saquen pronto de este infierno
de muerte, asesinatos... desconsuelo