a las mujeres asesinadas y desaparecidas en méxico y el mundo
El cansancio la agota
y los sueños la envuelven
se transporta a silencios
que le lavan el alma.
Ya no sufre ni llora
por amores malvados
ni se esconde en las sombras
ni el dolor la derrota
Ha encontrado la paz
que soñó cuando niña
tejiendo con sonrisas
sus amores de infancia
Jugando a ser feliz
vestida de azahares
envuelta en blancos velos
sin saber de temores
Se escuchará en la radio
era una de tantas
de las que casi a diario
se las encuentra muertas
En oscuros rincones
o en medio del desierto
con el cuerpo hecho trizas.
Y en otras ocasiones
tan solo sus cenizas
Pero jamás sabremos
la verdad tras la alerta
Y es que ella ignoraba
que el demonio existía
y se entregó creyendo
que el amor no mentía
Hoy, es solo una mas
que se lleva la vida.
Una raya en el hielo.
Es algo… que se olvida