mi único sueño es que te desnudes
Bella eres con vestido,
desvestida me sorprendes;
la aventura la emprendes,
despertando mi oído.
Requisito para verte,
solo los pudores pides,
y con estos sola mides,
el ansia, después quererte.
Suavizas con mis parpados,
las lágrimas de alegría;
despiertas la noche fría,
recostada entre prados.
Despójate del vestido,
suelta todo, lo quería,
y has lo que presentía,
alterando mi sentido.
Verte como de mañana,
no importa quién riera,
es pasión si yo muriera,
siendo gustación profana.
¡Admirar, placer gustoso!
no ocultes nuestra vista,
¡hermosura, ella conquista,
a miles de entes ansiosos!
Desear, estoy entendiendo.
¡Párate, cuando intuyo!,
responderás al murmullo,
con suspiros respondiendo.
Pura y desnudada piel,
viene apagadas y sombrías;
escojo lo que me ofrecías,
te escucho como dulce fiel.
¡Dulce, suave aurora!
tú me eclipsas el cielo;
hoy te daré el blanco velo,
de amor en cada hora.
¡Te escondes por mirarte!,
Si prendes e iluminas,
Tus delicias sola afinas.
¡cómo no he de buscarte