mi último pecado de enojo
Desojando la premisa,
compuesta por la boca de ti, ausente,
es invitación sumisa
a que te hagas presente
y dar arreglo a tu impetuoso accidente.
Poniéndote mi pretorio,
calvario, por tu causa, convertido;
te utilice de accesorio,
por tu culpa estas perdido,
causa mía, por coraje reprendido.
Juan, esta carta desojada,
espero que la entiendas con presura,
ha sido, ésta, redactada,
para que llegase cura,
y en ansias dar esta amistad clausura.
Es para dar los finales
y anclados egoísmos fulminados,
meditarás los añales
que yo te los hice dados,
porque Cristo murió por tus pecados.
Que tengas sutil regalo,
al irte de mi lado, de mi parte;
ante ti seré ente malo
y gracias por apartarte,
¡eso me he ganado al escucharte!