País Poema - Autores

abraham carrillo colín

liras religiosas a mi amigo gustavo

El ser sin callar resuena,
la noticia que aparece valiosa,
dado que el vacío llena,
sin ejecutar prosa
y se forma una amistad misteriosa.
Con el evangelio da inicio;
el distante y tenue emparejamiento,
pero ¿quién nos ha hecho oficio?,
por no aparecer hundimiento,
de fe sin base ni acatamiento.
Despertaos del triste sueño,
que al Señor dolido hemos hallado,
para que pongas empeño
y al cielo tenerlo encumbrado,
por una Cruz que llevo desde el pasado.
Me dice que exponga su causa,
a él tu látigo le está desgarrando.
¡Piedad Gustavo!, ponle pausa,
dado que le está lastimando
porque a su cuerpo no estás adorando
Dejaste la honra encumbrada.
¿Soy el que te cargará a la parusía?
la guardia me la haces dada,
de las arrojadas prisiones impías.
Tengo que lanzarte al vacío
y saltar contigo sin redes ni errores.
Sé que moriré, amigo mío,
pero te dono mis amores:
es Cristo con todos los pecadores.