País Poema - Autores

abraham carrillo colín

liras a mi teresitas

Fue el día en ver rosas,
no he olvidado este encantador día,
cayeron todas frondosas
y cada una me hería,
porque en pedazos el cielo caía.
Antes obtuve laureles,
que a mi izquierda impureza recibía,
de pronto volteé niveles
y una boca sonreía;
con beso a mi boca sola esparcía.
¡Santa, entre Vírgenes, pura!,
te escondes en mi mano derecha;
ambos pondremos locuras,
frente a una iglesia que estrecha,
cuando el amado con dureza flecha.
El amor lo difundiste,
con lluvias refrescantes y rocío,
cuando una rosa ofreciste,
a mi corazón vacío,
por alejar al hermano judío,
Tus ruegos de muros huyen,
y llegan al fúnebre continente,
por ti, amores se construyen,
cuando llegan al ser oyente,
confirmándonos tu espíritu inocente.
Vamos a un eterno viaje,
donde ambos existamos felizmente;
porque me diste pasaje,
para vivir santamente
trayéndome el cielo por vía inocente.
¿Cómo pensé que hubiera,
una oportunidad para conocerte?;
vi que no tenía espera,
para vivir santamente,
pero sé que a ti no puedo perderte.
Los pétalos se amotinan,
para compartir rezagadas rosas;
en ti las fieras se espinan,
de pequeñas a monstruosas,
y en vientre guardas las pequeñas cosas.
Detrás de tu fiesta canto,
alegremente el recuerdo y memoria,
teresa, has puesto al santo,
de tu vientre hasta la gloria,
firmándote con tu alma de historia.