País Poema - Autores

abraham carrillo colín

las últimas palabras del viejo mundo, en el nuevo mundo, las sigo hablando

Es que este amor lo enardece,
la llamada, en mi persona, plasmada.
¿Por qué clamo, me obedeces?,
¿Es por medio de la llamada?
¿Se contesta dormido o la morada?
¡Irme a la patria bendita!,
no quisiese despertarme del sueño,
confiando que el dolor quita,
la cruz, como dura leño;
das tus manos, y ofreces ser mi dueño.
¡Oh Dios!, ¿Por qué estás tan quieto?
¿Es insuficiente mi cobardía?
Porque te ofrecí en este reto
y te expreso lo que sentía,
prendado, y en la terca alma que mentía.
Has comprendido mi mirada,
has comprendido lo que he dejado,
de mis tronos a la nada,
y olvidar mi pasado,
que con tanta insistencia has comprado.
Ya no miro voluntades,
atentado o en ajenas al lado.
He derrocado a mis padres,
por gustarte como amado,
y con mi inútil fuerza, has triunfado.
¡Has triunfado! ¡Dulce enlace!;
me desvaneces, ¡oh Eucaristía!
Me moriré en cada fase;
llegue de grande a una cría,
acepté a tu Espíritu que me hería.