hoy el señor ha pedido
Hoy el Señor ha pedido…
¿Qué le narre un soneto?, respondía,
cambié su pedir, rendido,
tomé otro metro y escribía;
y de cinco verso, ello, dividía.
¡En qué controversia me encuentro!
de tres palabras que rimen,
por esto con la lira entro,
a meditar algo que animen,
aquella musas que de viejas gimen.
Oí otro… como un reflejo:
que las palabra las una la rima.
Seré sensato al concejo,
que lo consonante lima;
son impurezas que al ferro aproxima.
De catorce versos, uno,
y de la lira cinco; la lira elijo
que de pocos fijo alguno,
o por ser poco lo fijo;
yéndome a hacer lo que Dios me dijo.
¿Por qué caigo en pecado?
¿Por qué reniego de falta impía,
si es la que me lleva a una alegría,
de ser humilde al verme enfrentado?
Enfrenta de dos diversas vías,
una, al mal dirigida, de un lado,
y a la otra contra el mal ha tratado
de enfrentarla con sus energías.
Una es la gracia, otra es el pecado
¿Quién tiene más peso o valentía?
La que es constante y la que aguerría,
en darse de hábito tomado.
Llámese balanza u homilía,
todo bueno o mal ha externado,
la cuestión del por qué esta el pecado,
y el por qué corrompe la armonía.