País Poema - Autores

abraham carrillo colín

esclavitud a cristo

Llegaba un fijante seminarista,
que voltea y mira hacia el frente;
veía al Cristo que han puesto reciento,
dentro de su corazón y su vista.
Aceptar y le es la única vista,
de hallar vocación amablemente,
por desear ser un mayor coherente,
y a la inducción primera se conquista.
Al buscar a tus nuevos pastores,
mueves tu cabeza sobre su lado,
lo miras joven, para ser llamado,
pides ser uno de sus moradores.
Jesús te pronuncia, para así, aclararte,
que, de sotana, estola y el alma buena,
estés instituido, para hallarte,
como único heredero con pena,
por esclavizar tu fe al confiarte,
de la absoluta consumación llena.