encuentro del absoluto con el hombre
PADRE CREADOR:
A vos me presente
como pintor de fortuna,
suave como el viento,
de mancha ninguna,
al pintar lago y laguna.
De lagunas bravas,
de divididos matices,
de libres a esclavas,
las tengo felices,
dando parto en mis matrices.
Pintaré verdoso
la cuna de los humanos,
será sueño brumoso,
hecho de mis manos,
ofrenda a malos y sanos.
NARRADOS:
¿Y cómo es tu boca,
a quién le parece suave?
¿A quién enfoca,
o sirve de llave?
Que tiene del cielo clave.
CREADO:
Tu fuerte pechera
que, en tu pecho reposado,
no tiene frontera.
¿Dónde estoy? ¿Al lado?
¿Por qué poso a tu costado?
Tu viento defino.
¿Cómo partes tu confianza?
Peco en tu camino,
quieto estoy en danza,
que en espionaje se alcanza.
He pensado en placer,
por tus prendas que compartes
desde el amanecer,
por noche del martes,
coronándome baluartes.
Solo con Vos quiero
pasar las noches en vela.
¡No huyas, que muero,
no dones que cela,
se rompe la sinfonela.
No tengo amores,
fuera de este amado encuentro.
Manda celadores,
Que digan cuando entro,
y yacer solo en tu centro.
NARRADOR:
Has aceptado el pacto,
has orillado al Eterno.
¿Sientes el impacto
que a entes fue infierno?
Compara con tu ser tierno
¿Quieres ser amado?
No busques mera utopía,
piensa que estas dado.
No fue a donde irías
lo elegiste sino moriría.
CREADOR:
Me lanzo gozoso
con gozo de mansedumbre.
Siento temeroso,
hoy soñaré en cumbre
al darme a nueva costumbre.