País Poema - Autores

abraham carrillo colín

el vestido de cristo

En el calvario he visto tu vestido,
era enorme, frío y pesado,
porque era el peso del pecado,
que con osadía siempre he invertido.
¡Piedad, Jesús! ¡Párate solo un momento!,
para arrancarte vestidura,
lo haré veloz con presura,
para el futuro no hallarte en lamento.
Lamento de Vos, por la injusticia y causa,
errante y por mi mano impía.
Confieso que fue causa mía,
que la gloria y esplendor, en tierra, dé pausa.
Alargo mi diestra para arrancarte,
de tajón, con solo un instante,
el vestido que, en adelante,
será hábito impregno, con solo amarte.
¡Víseme, Señor por este impresionado!,
que al quitártelo nada me llevo;
se encarna en tus llagas y es nuevo,
y al pecar es denario y lo doy comprado.